Pecado Angelical

Escuché tu voz, un suave susurro en la armonía de nuestra habitación. Aquellos ojos miel con los que me mirabas bajo las sábanas enternecían mi corazón. El aroma a sándalo llenaba los espacios y una suave brisa de verano rozaba los ventanales.

Aquellas alas grises sobresalían de la cama y tenuemente brillaban a la luz del sol. Entonces sabíamos lo que habíamos hecho. La sangre, la daga, los gritos… La oscuridad.

Tu piel angelical y tu voz suave llenaban de paz mi corazón. Prohibido estaba,oculto estaba. Un ángel en los brazos de un mortal y la lejana oportunidad de escapar al castigo divino por nuestro divino pecado.

El mismo Dios observaba nuestro deseo desenfrenado con recelo; pues Un ángel caído hecho mujer,ahora llevaba en su vientre el pecado de Adán. ¡Perdónanos!

Anuncios

Dime que piensas

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s