6 efectos adversos del uso de la tecnología.

Efectos del uso de internet sobre el cerebro

En un mundo que cambia vertiginosamente, la tecnología es una herramienta tan indispensable que es casi imposible imaginar cómo sería nuestra vida sin ella. Desde la invención de la escritura, el hombre no había presenciado un cambio tan radical en su evolución como especie. Pero este progreso tecnológico, que está encaminado en modificar nuestra vida, bien sea que lo queramos o no, tiene implicaciones que a simple vista parecen ser, además de inofensivas, positivas para nuestro desarrollo, pero que su uso desmedido esconde efectos nocivos que pueden perjudicarnos a largo plazo.

1. Pérdida de la memoria y la inteligencia.

El primer indicio de una disminución en la capacidad mental humana lo revela el estudio del catedrático de psicobiología del Instituto de Neurociencia de la Universidad Autónoma de Barcelona, Ignacio Morgado, quien compartió con Efesalud los resultados de una reducción de la masa cerebral debido a que ya no necesitamos esforzarnos por conseguir alimento, aunque esto no sucede forma global. Pero esto también significa que si algunas partes de nuestro cerebro se reducen, otras aumentarán de tamaño en función de cómo cambien nuestros hábitos de comportamiento y aprendizaje. (1)

La tecnología nos hace menos inteligentes

“Ignacio Morgado explica que el cerebro del hombre ha ido perdiendo peso (ahora ronda los 1.500 gramos) conforme ha acomodado su forma de vida, desde que ya no tiene que esforzarse para conseguir comida o para protegerse.” EFESALUD.COM. Imagen por Y. J. Rivas

Esto no quiere decir que dejemos de ser inteligentes, sino que dependemos cada vez más de las tecnologías para resolver los problemas. Ya que si no somos inteligentes, no podríamos seguir avanzando en el progreso tecnológico. No obstante, Nicholas Carr, autor de autor de The Shallows: What the Internet is Doing to Our Brains (Aguas superficiales: lo que Internet le está haciendo a nuestros cerebros) explica que los sitios web como Google, que son muy fáciles de usar, disminuyen nuestra necesidad de concentración y por lo tanto de aprender (2), claro ¿para qué aprender algo si Google lo sabe? pero, citando a José Antonia Marina (las comillas son suyas): “Un burro conectado a internet sigue siendo un burro”. En su libro, Carr escribe

lo que la red parece estar haciendo, está minando mi capacidad de concentración y contemplación. Ya sea que esté en línea o no, mi mente ahora espera tomar la información de la forma en que la Red la distribuye: en una corriente de partículas moviéndose rápidamente. Una vez fui un buzo en un mar de palabras. Ahora paso rápidamente por la superficie como un tipo en una moto de agua.

Lo expuesto por Carr sugiere que a medida que se usa la web, disminuye nuestra capacidad para leer textos largos como libros, revistas, periódicos o un incluso un blog con una entrada de más de cuatro párrafo y en esto él no está en contra de Google, sino de su «limitada visión» de la adquisición del conocimiento. A medida que los diseñadores de software la pongan más fácil, disminuirán nuestra necesidad de concentración, que no llevará a perder gran parte de la capacidad de nuestro cerebro para almacenar información a medida que usemos los gadget como auxiliares para aprender, para ubicarnos en el espacio y también para adquirir nuevos conocimientos.

Antes de continuar, debo citar lo declarado por el dibujante Sidney Harris en 1977 (dos décadas antes que existiera el Internet) para el periódico norteamericano The Ledger: «Somos una generación feliz con los gadgets, pero estos nos están volviendo estúpidos, no más listos»

2. Problemas de socialización directa

Un acontecimiento común en la sociedad moderna es que nos la pasemos la mayor parte del tiempo frente a pantallas digitales (“El regreso a la Caverna“). Desde la invasión de los aparatos audiovisuales hemos preferido ver el mundo a través de una pantalla y lo que observamos allí determina nuestra noción del mundo, olvidando que el mundo real está allá afuera.

La pérdida de memoria a corto plazo no es lo único que el uso desmedido le hace nuestro cerebro «En el mundo emocional sucede lo mismo. Nos permite estar siempre socialmente conectados, pero a través de un medio virtual. Las relaciones presenciales comienzan a hacerse pesadas, complejas, e incomprensibles.» (3) La sobrevaloración que le damos a esta conexión, en pleno auge de las redes sociales donde preferimos comunicarnos a través de Internet en vez de, por ejemplo, hacerlo verbalmente (o con lenguaje de señas), frente a frente.

man-791049_1920

El uso constante o «abusivo» de Internet para relacionarse, puede generar que se debiliten ciertas redes neuronales ubicadas en la corteza frontal responsables de la socialización directa, tal como lo demuestran las investigaciones de la Universidad de Stanford las cuales son mencionadas en el libro de Carr. En estas redes neuronales también se desarrollan los procesos de aprendizaje, autoconcepción, empatía, amor, necesarios para relacionarse con otros (4). Lo cual depende menos de la predisposición genética que de los vínculos que establece el ser humano en sus primeros años de vida.

En el mundo emocional sucede lo mismo. Nos permite estar siempre socialmente conectados, pero a través de un medio virtual. Las relaciones presenciales comienzan a hacerse pesadas, complejas, e incomprensibles.

José Antonio Marina.  ¿Qué está haciendo internet con nuestra inteligencia? 2014.

3. Síndrome de BurnOut (estrés crónico)

 

 El biólogo y neurólogo Thomas C. Südhof, ganador del premio Nobel de medicina en 2013 por sus investigaciones acerca del funcionamiento del tráfico en la vesícula celular, expresa que los teléfonos inteligentes, en su eterna conexión al internet, donde todos pueden contactarte o encontrarte a casi cualquier hora, genera estrés crónico, (5) conocido en la medicina como Síndrome de BurnOut (quemado) (6) un trastorno emocional vinculado al trabajo o al estrés generado por este (7)  con los siguientes síntomas:

  • Excesivo cansancio emocional.
  • Baja inclinación a la realización personal
  • Fatiga física
  • Deshumanización.
  • Baja autoestima
  • Nerviosismo constante.
  • Poca concentración (véase el primer efecto)
  • Comportamientos violentos
  • Taquicardia.
  • Insomnio.
  • Dificultades para comunicarse, entre otras.

Por otro lado, internet ha liberado los sentimientos reprimidos de las personas, bien porque ofrece plena libertad para hacerlo o bien porque para hacerlo, no sientes ninguna responsabilidad sobre a quién afecta. Ahora que ha sido integrado de tal forma en nuestra vida, al ser incorporado como factor esencial en el diseño y construcción de los teléfonos móviles. Quizá tal comportamiento nazca por la necesidad del ser humano de ser aceptado, sin juicios, lo cual se puede lograr a través de plataformas digitales donde pueden reinventarse una nueva vida.

4. Trastornos del sueño

En primer lugar me referiré al artículo de la revista Scientific American que explica los efectos de las luz de las pantallas de los teléfonos y tablets en las ondas cerebrales lentas, creando un retraso en la aparición del sueño producto de la activación del estado de alerta al informar al cerebro que aún es de día. Lo que significa retrasar nuestro ciclo del sueño. (8)

Efectos de la luz de las pantallas sobre el cerebro

“Las personas que utilizan un iPad para leer durante unos 30 minutos antes de dormir sienten menos somnolencia y registran una actividad eléctrica distinta en el cerebro durante el sueño” Kathryn Doyle, Reuters Health. Imagen por Y. J. Rivas

Con el síndrome del ‘quemado’ adicionado a la activación del estado de alerta, no es extraño que aparezcan los trastornos del sueño, sobre todo, el del insomnio donde la producción melatonina, una hormona que genera la glándula pineal por la noche, cuando hay oscuridad, disminuye debido a la exposición a la luz blanca de las tablets o los teléfonos inteligentes. (9) Esto significa, que la probabilidad  de sufrir insomnio se incrementa cuando dormimos al lado de nuestros gadget, algo que es muy común en la comunidad actual.

5. Depresión

unhappy-389944_640

La pérdida del sueño, sobre todo los adolescentes que han incorporado el uso de los gadget en su vida cotidiana, representa un problema que no puede pasar desapercibido por sus implicaciones a largo plazo. Los investigadores del Journal of Youth and Adolescence señalan que los adolescentes necesitan dormir al menos nueve horas en la noche, pero que un 20% de ellos afirma que solo duermen cinco horas o menos. Lo que más preocupa es que cada hora de sueño pérdida, significa un incremento de «un 38 por ciento mayor de sentirse triste y sin esperanza, un 42 por ciento más de pensamientos suicidas, e incrementos del 58 y el 23 por ciento, respectivamente, de tentativas de suicidio y de abuso de sustancias.» (10) Lo que generaría trastornos mentales a largo plazo e incluso desencadenar comportamientos violentos a temprana edad y, no contento con esto, causando problemas de memoria en la edad adulta (11).

6. Obesidad

De hecho, la falta de sueño, también explicaría los trastornos alimenticios al «aumentar el sistema endocannabinoide, el mismo sistema dirigido por el ingrediente activo de la marihuana, para aumentar el deseo de ingesta de alimentos.» según las declaraciones del doctor Erin Hanlon líder del grupo de investigadores de la Universidad de Chicago en Estados Unidos y cuyo trabajo fué publicado por la revista Sleep. (12)

No obstante, los problemas de sobrepeso también generan prejuicio y discriminación, en principio porque se genera en la mala alimentación. El doctor Swingburn, del departamento de salud pública de la Universidad de Auckland, Nueva Zelanda, expone que esta tendencia ha ido incrementando por la promoción de comida alta en calorías, donde el diseño urbano con servicios de transporte que inhiben los deseos de caminar, incrementado por las comodidades de la era moderna. (13)

Referencias:

  1. Soteras, A. (2015). Conocer más nuestro cerebro para ser mejores.                 Consultado el 15 de marzo de 2016 en: www.efesalud.com.
  2. Carr, N. ( 2010). The Shallows: What the Internet Is Doing to Our Brains. New York: W. W. Norton & Company, Inc.
  3. Lee, D. (2010). Internet nos hace estúpidos. Consultado el 8 de marzo de 2016 en: www.bbc.com.
  4. Sarochar, Juan M. (2011). Crítica a nuestra humanidad. Aproximación a la construcción de un pensamiento humanizante [En línea]. Consultado el 20 de abril de 2016 en: https://books.google.co.ve.
  5. Marina, J. (2014). ¿Qué está haciendo internet con nuestra inteligencia?Consultado el 21 de abril de 2016 en: www.elconfidencial.com.
  6. Dmedicina.com. (2015). Síndrome de Burnout. Consultado el 21 de abril de 2016 en: www.dmedicina.com.
  7. SIPSE.com. (2015). Usar el celular excesivamente puede ser agotador: científico. Consultado el 21 de abril de 2016 en: www.sipse.com
  8. Doyl, K. (2016). Usar la tableta antes de dormir altera la calidad del sueño. Consultado el 18 de marzo de 2016 en: www.scientificamerican.com.
  9. BBC Mundo: (2012). La tecnología nos causa insomnio. Consultado el 29 de marzo de 2016 en: www.bbc.com.
  10. Rodríguez, T. (2015). La salud mental del adolescente padece si no duerme lo suficiente. Consultado el 18 de marzo de 2016 en: www.scientificamerican.com.

  11. Wilson R. S.,  Boyle P. A., Levine S. R., et al. (2012) Emotional neglect in childhood and cerebral infarction in older age. Consultado el 19 de marzo de 2016 en: www.neurology.org.

  12.  Hanlon CE, Tasali E, Leproult R, Stuhr KL, DONCheck E, de Wit H, Hillard CJ, Van Cauter E. Restricción del sueño mejora el ritmo diario de los niveles de endocannabinoide 2-araquidonoilglicerol circulante. SLEEP 2016; 39 (3): 653 -664.
  13. Sifuentes, G. (27 de mayo de 2011). La Obesidad peso sobre peso. Muy Interesante, 5, 98-105.

 

Por Y. J. Rivas
Publicado desde WordPress para Android

Anuncios

6 comentarios en “6 efectos adversos del uso de la tecnología.

    • En el caso de los efectos, no son síndromes ni trastornos aislados. Cada uno tiene una estrecha relación con el otro. En el caso de la relación entre la tecnología y el humano, la causalidad que nos une viene dada de cómo nos vamos adaptando a ella. El problema radica en el progreso hiperbólico de la tecnología (que publicare pronto) que avanza vertiginosamente en comparación con nuestra capacidad de integración con el entorno. Además, la masificación de la tecnología hace difícil que comprendamos sus efectos a largo plazo, sobre todo porque no hemos aprendido a usar la tecnología de forma inteligente.

      Me gusta

Dime que piensas

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s