Cuentan


Cuentan que una vez hiciste un pacto con dios, que prometiste amarlo hasta la muerte y ahora, cuando los aires soplan divinos susurros de agonía, te encuentras sola y sin vestido entre la miseria y frialdad del invierno.

Dijeron que pusiste tu corazón envuelto en sábanas de sedas mientras rezabas por su regreso, que las noches eran tan largas como tu propia vida y que la esperanza, que una vez habitó entre tu pecho, ahora se ha vuelto un tormento sin salida.

Pero me dijeron también que le traicionaste, que le abandonaste cuando más te necesitaba, que tus sueños los antepusiste a los de él y que el amor que sintió por ti lo ahogaste en tu locura.

Escuché que tus manos sostuvieron su cabello cuando lloraba por ti entre las hojas secas de los árboles en aquel valle mágico que rodeaba su hogar, pero eran lágrimas por ti, por tu causa y tu consecuencia.

Sé que le amas y que, ahora cuando se ha ido, quieres que regrese. Pero no encuentras más que el eco respondiendo a tus rezos y tus plegarias. ¡No llores!, que él lo que menos quiso fue que llorarás por su causa, algo que tu jamás aprendiste.

Los vientos contaron de la vez que hicieron el amor aún sabiendo que no debían, que durante días enteros se escondieron entre las sábanas para amarse una y otra vez mientras horas pasaban y varios soles se asomaban y ocultaban sobre las monte y los fiordos. Ahora sólo te acompaña el frío de tu cuarto oscuro con el tenue rayo de luz que te saluda amablemente cada noche que decides llorar por los recuerdos.

Ahora estoy yo aquí observándote, hermosa mujer que llora por la amargura de la soledad, mientras espera a que los años mitiguen el sufrimiento y sequen las lágrimas del arrepentimiento.

¡Cuán hermoso es tu sufrimiento! Cada lágrima de tu rostro acentúa tu inefable belleza. La luz del sol crea un arcoiris con tu llanto que ilumina la habitación más oscura.

Si lo amaste tanto, ¿Por qué decidiste abandonarlo cuando más te necesitó? ¿ Por qué antepusiste los problemas ante su amor, que tan pacientemente espero por tu despertar de la confusión y la duda?… Ahora lloras y te sientes sola cuando los muros de tu habitación se hacen cada vez más angostos y tus rezos son compensados con silencio.

Sí aún lo amas, ¿Por qué no decides hablarle?, ¿Es tanta la vergüenza de abandonarlo? Ahora sabes lo que sintió y lo entiendes… ¿No es acaso ese un gesto de amor?, Amor, no mereciste su amor, y no lo mereces ahora, eso es lo que más te duele.

También cuentan que, le amas y que no puedes vivir sin él. Que él espera tu regreso aún sabiendo que eres lo suficientemente cobarde y débil como para robarle un beso y atarlo contigo de nuevo en aquellas sábanas de amor… ya él no tiene esperanzas, todas, todas las que tenía para él, te las dio a ti para que estuvieras parada donde estás ahora. Lo mejor que puedes hacer es jamás volverlo a ver.

Mujer, ¡Oh, Eres tan joven y hermosa! Sólo recuerda una cosa; La rosa, siendo la más hermosa de las flores, lleva un tallo de espinas negras. Tómala por la fuerza y es seguro que sangrarás, acércate sutilmente y espera, que aún hay un largo camino por recorrer.

Licencia de Creative Commons
†Cuentan† by Yorvis Rivas is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

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