Las mejores frases ‘cyberpunk’ (imágenes)

El Cyberpunk ha sido un género que, aunque envejeció rápidamente por suponer que la tecnología sería solo para unos privilegiados, marcó un tendencia de desesperanza sobre un mundo que cambiaba vertiginosamente. La incertidumbre ante un futuro no menos caótico marcó profundamente una era. Las comunicaciones crecían de forma alarmante y no quedaba otra mas que adaptarse al cambio o desaparecer en la era de la informática. No obstante, eso no significa que haya muerto.

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Mi café con Charles Bukowski

Este relato es una fantasía que armé con algunas de las mejores frases del escritor norteamericano Charles Bukowski con la intensión de salirme de la monotonía. Que lo disfruten.

Me encontraba en la ciudad de Los Ángeles, aquella ciudad vibrante y cosmopolita, entré a una pequeña cafetería. Aquel negocio no tenía nada especial salvo que la mesera estaba bien dotada. Pedí una café. ¡Qué asqueroso café! Odiaba fervientemente su café, pero la manera en que la que ella se inclinaba me permitía una vista espectacular de su escote. Lo pedía frecuentemente con la esperanza de que, en la práctica, pudiese mejorar.

Me senté en una de la mesas cercanas a la calle. Allí podía visualizar a cada transeúnte y criticarlos sin que estos supieran que yo estaba allí. Era una gran pasatiempo, quizá no el mejor, pero ¿Quien no dedica tiempo a criticar a otros a través de un cristal? Somos hipócritas al sentirnos ofendidos cuando escuchamos que hablan a nuestras espaldas y cínicos al afirmar que jamás hemos criticado a otros o que seguimos haciéndolo. El ser humano es una bestia vanidosa, que sin importar cuán bien se vista o cuán bien huela, terminará devorado por los parásitos que lleva en el interior de su propio cuerpo.

—Dicen que si miras mucho a otra persona, te empiezas a parecer a ella.- Irrumpió mi letanía una voz particular. Salté de mi asiento.

—¿Disculpe?

—¿Puedo acompañarle?— Me preguntó. No tuve tiempo de negarme porque él ya se había sentado. Sus rasgos eran los de un adulto no mayor de 50 años. Su cabello era canoso y lo peinaba hacia atrás, acentuado una frente alta marcada con unas escasas arrugas y un par de entradas. Sus ojos pequeños y muy juntos con una nariz prominente. Llevaba una camisa azul celeste y unos pantalones oscuros.

—No me mires así. Eres muy afortunado en que te acompañe a la mesa.

—No me diga. —contesté con un lacónico sarcasmo— ¿Es usted famoso?

—Lo soy en Europa, aquí, afortunadamente no.— Me guiñó el ojo. Hizo una pausa para encender su tabaco y luego continuó: —al menos no hasta ahora. Detesto la fama, es como una mujer quejándose por todo. ¿Has visto cuán histéricas son?—

Lo miré dubitativo, no había conocido a nadie expresando así ante un desconocido y francamente no sabía que responder o quizá no quería. Pero me ganó la curiosidad.

—¿Cómo se llama?— pregunté. Él seguía aspirando de su tabaco mientras se concentraba, al igual que yo hace minutos, en observar la calle.

—¿No lo había hecho ya?— contestó—Me llamo… ¡Maldita sea! ¿Es que no me piensan traer mi café?— Exclamó en voz alta y estirando el cuello en dirección a la cocina. Luego me miró de reojo y me dijo su nombre.

— Me llamo Charles Bukoswki.

—No te recomiendo el café de éste lugar señor Charles— Dije.

—Entonces eres muy estúpido como para no haber aventado ese café. Es lo que me molesta, yo digo lo que pienso y no me interesa si alguien le molesta, es más, si le molesta ¡mejor! así sé que he dicho la verdad. ¿Cómo puedes soportar que te traiga un café que sabe a mierda? No hay que temer decir cuando las cosas son malas.

—La verdad, lo hago por la camarera.

Él aspiró su tabaco, me dedicó una mirada intensa. Luego volvió su vista a la mesera mientras encendía otro tabaco. Inhaló lentamente y sonrió.

—Entonces estás peor que yo— afirmó sonriente.—Deberíamos invitarla a que se siente con nosotros.

Me pareció que actuaba, como si fuese su manera de llamar la atención. No pude evitar soltar una carcajada. Me encontraba ante un desconocido que pretendía decirme que hacer. Me decía que era famoso en Europa pero estábamos en América y me gustaba usar la sección de farándula para recoger la mierda de mi perro. No me gustaba su acento ni su manera de hacerse el interesante, pero comenzaba a disfrutarlo.

—No lo creo.—Repliqué.—Me siento muy a gusto aquí. Es bueno alejarse de las personas de vez en cuando. Como puede ver, éste lugar está casi vacío. Lo único bueno del lugar es la camarera y tal vez el pie de manzana que cocina.—suspiré—Llego aquí, pido un horrendo café pero que me lo entregan con una sonrisa. No importa si el café es el mejor del mundo pero si me lo dan de mala gana termino por rechazarlo. Me hace pensar: «¿Qué se creen?», es decir, el hecho de que su café sea bueno, no significa que nosotros tenemos que aceptarlo por las malas. Prefiero un café que, aunque sea un bodrio, me lo entreguen con una buena sonrisa. He entrado en restaurantes de renombre donde la comida es buena pero me tratan como si fuese un perro callejero. Su comida es buena, pero lo será mientras nosotros lo consumidores, así lo deseemos. Se olvidan de eso.

Charles meditó un rato. —Son como las mujeres—dijo— He tenido muchas mujeres y una tras otra a querido presionarme para hacer las cosas que no quiero hacer, entonces he tomado mi auto y decidido dejarlas. Son una máquina de quejas.

—Parece que tú también lo eres— espeté.—Desde que te sentaste aquí no has hecho más que quejarte Charles.

—No seas mierdecilla he intentes decirme como soy.—replicó. Hablaba muy despacio, con un tono de voz bajo pero se notaba su irreverencia. Y con sus rasgo americanos, de cabello prácticamente blanco, una nariz roja y una pequeño tabaco en su mano derecha, era una especie de «Bad ‘Santa’».

La rubia camarera llegó con el pedido de Charles. La chica rubia me dedicó una sonrisa. Quise esconder el café o lanzarlo por la ventana pero decidí fingir que tomaba. Entonces le pedí que por favor me diera un poco más de azúcar. Charles parecía mirar al piso, taciturno. Entonces me miró.

—¿No que el café sabía a mierda?— inquirió.

Casi me atraganté. El humo del tabaco llenaba los espacios. Sus ojos claros y pequeños me miraban detalladamente.

—No dije eso. Tú lo dijiste— repliqué. Sentí la sangre en mi rostro. Pero no pude hacer nada más que sonreír. La muchacha se quedó pasmada.

—¿Pero es cierto no?— Odio a los mentirosos. ¿Por qué no le traes otro café a mi amigo…

—José Vargas— Intervine.

-Tráele otro café a mi amigo José— Ambos nos dedicamos una sonrisa de complicidad y abrupta camaradería.

La chica, apenada, se inclinó sobre mi para alcanzar el café que estaba hacia la ventana, frió y casi intacto. Charles seguía inhalando de su tabaco. Me preguntaba: ¿Cuántos se fumará al día? Volví mi mirada a la chica, en el momento perfecto para ver que no tenía sostén. Charles también se dio cuenta e hizo un mohin al probar su humeante café.

—Tienes razón, sabe a mierda. Me recuerda a cuando moría de hambre en Nueva York durante el invierno.

—Se lo puedo cambiar— le informó la camarera. Tal vez estaba disfrutando tanto como yo de observar la figura de la mujer, pero pocas veces la miraba, en cambio, fijaba su mirada a la mesa o a la calle.

—Será mejor que lo hagas. No porque seas bella me tomaré la porquería que me has traído. Además, no existe algo como la belleza, especialmente en un rostro humano, eso que llamamos fisonomía. Todo es un imaginado y matemático alineamiento de rasgos.

—Mary— Le dije a la mesera— no me traigas otro café. Tráeme la cuenta. Abotónate por favor la blusa. Tienes un buen cuerpo pero preferiría detallarlo después. ¿Qué te parece?-

—Salgo a las 8— me respondió. Charle abrió los ojos y rió a carcajadas.

—¿Por qué decidiste sentarte y acompañarme?— inquirí, volviéndome de nuevo hacia al sórdido pero franco e inesperado acompañante.—Claramente usted tiene claro lo que quiere y lo que no.

—Lo hice por que quise. No necesito gran cosa para querer sentarme. Quería tomar una taza de café en algún lado. En cualquier lado.

—¿Se sentía solo?

—Nunca me he sentido solo aunque a veces me he sentido suicida. Como decía Ibsen: «Los hombres más fuertes son los más solitarios». La soledad no es algo que me molesta porque siempre tuve este terrible deseo de estar solo. Me gusta estar conmigo mismo. Soy la mejor forma de entretenimiento que puedo encontrar.— afirmó.

—Y muy modesto también.—Sonreí.

—Vine a acompañarte para que tengas algo bueno de que hablar en el futuro o quizá algo malo, no me importa. No todo es bueno y no todo es malo. Siempre me acusaron de cínico. Creo que el cinismo es una uva amarga. Es una debilidad. Es decir: ‘¡Todo está mal! ¿Entiendes? ¡Esto no está bien! ¡Aquello no está bien!’.- Hizo una pausa -El cinismo es la debilidad que evita que nos ajustemos a lo que ocurre en el momento.

—Hay que ser optimista de vez en cuando.

—El optimismo también es una debilidad. «El sol brilla, los pájaros cantan, sonríe» Eso es mierda también. La verdad está en algún lugar entre los dos. Lo que es, es. Si no estás listo para soportarlo, jódete.— Me respondió.

 Mary trajo la cuenta y con ella su número telefónico. Al pagar la cuenta de ambos y ya casí al salir le pregunté a Charles: -¿Quieres acompañarme a tomar un trago? ¿Te gusta el alcohol, no es cierto?-

—Claro que sí.— Respondió, colocándose sus lentes oscuros.— El alcohol es probablemente una de las mejores cosas que han llegado a esta tierra, además de mí. Entonces nos llevamos bien. Es destructivo para la mayoría de la gente, pero yo soy un caso aparte. Hago todo mi trabajo creativo cuando estoy intoxicado. Incluso me ha ayudado con las mujeres. Siempre fui reticente durante el sexo, y el alcohol me ha permitido ser más libre en la cama. Es una liberación porque básicamente yo soy una persona tímida e introvertida, y el alcohol me permite ser este héroe que atraviesa el espacio y el tiempo, haciendo un montón de cosas atrevidas… Entonces el alcohol me gusta,¡cómo no!.

—¿Me recomiendas algún Bar?— le pregunté al tiempo que salíamos de aquella cafetería de mala muerte.

—Conozco uno al que voy con mi amigo Danny. Está en un barrio pobre. Probablemente nos encontremos con una pelea. ¡Ojalá así sea! Me encanta la violencia pública y decente. El lugar ideal para escribir.

YjRivas

Frases Favoritas Vol. I: La verdad, la muerte y la imaginación

Han pasado varios días desde que Carmen, a través de su blog «Con Mucho Garbo» me retó a compartir las frases más influyentes en mi vida. Posteriormente yo sería desafiado por De Primavera y su blog «Poesía maldita»(Blog que ha sido eliminado). Hecho que incrementaría la apuesta en mi reto. Este reto, para blogueros de wordpress, consiste en compartir por tres días (no consecutivos)frases de libros, películas, música,poemas o discursos de todo el mundo, y en mi caso, aquellas que han modificado mi visión de las cosas.

Reto WordPress: Frases Favoritas

Día uno: La verdad, la muerte y la imaginación.

Este primer día escogí algunas frases de libros, películas y series de tv tales como:

  1. El Idiota, escrita por el célebre escritor Fiódor Mijáilovich Dostoyevski, que explora la psicología humana en el contexto político, social y espiritual.
  2. Fausto, escrito por Johann Wolfgang von Goethe, considerado el escritor más importante de la literatura alemana y que ayudó a fundar el romanticismo.
  3. El Kybalión, uno de los libros herméticos más importantes atribuido a Hermes Trimegisto.
  4. Isis sin velo, de  Helena Petrovna Blavatsky, madre de La Teosofía. En este libro se desarrollan temas de la ciencia y la religión, así como el desarrollo de las ocultas.
  5. Blade Runner (1982), película de ciencia ficción dirigida por Riddle Scot basada en el libro de Philip k. Dick ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? publicado en 1968.
  6. Babilón 5,  Serie televisiva de ciencia ficción creada  por el escritor  J. Michael Straczynski y estrenada en 1993.

La Verdad

Dovtoievski1

Cuando leí El Idiota del célebre escritor ruso Dostoyevski, quedé deslumbrado por el realismo en sus novelas y sus personajes únicos escritos con gran maestría. Una de las frases que me hizo cerrar el libro un momento y pensar sobre la mentira.

A nadie le gusta ser engañado pero eso no es del todo cierto, pues vivimos en la mentira por miedo a conocer la verdad. La verdad no es cruel ni bondadosa, y puede ser injusta o caprichosa en el tiempo y al final, cuando apartamos el Velo de Isis comprendemos que la verdad es, en si misma, voluble. Tal dureza en la verdad puede atemorizarnos, y nadie sabe cuan preparado está para conocerla hasta que esta se presenta ante sus ojos.

Pero mis influencias filosóficas provienen principalmente de corrientes esotéricas y, aun cuando está lleno de luz y de sombras, me ha permitido conocerme a mi mismo y con ello, el mundo a mi alrededor.

la verdad HP Blavatski por yjrivas

la verdad HP Blavatsky

Según El Kybalión, un texto hermético que me jacto de leer y compartir, reza en el cuarto principio que «todas las verdades son semiverdades» pues al final toda verdad encierra algo de mentira. La verdad no solo es relativa en espacio sino que también lo es en el tiempo. Podemos construir una mentira y bastará con que muchas personas la crean para que esta se trasforme en verdad. Es cuestión de percepción. Pero el tiempo se encargará de corroborarla o rechazarla, con base en la verdad o en una mentira mayor. Así pues, en las palabras de H.P. Blatvaski, «busquemos la verdad, con la inocencia de un niño, y la voluntad de un iniciado.»

Por supuesto que todo esto depende de que tan dispuesto estemos a aceptar la mentira y en lo que respecta a Dostoyevski, en palabras de su personaje Hipólito, lo mejor es romper toda relación con el desvergonzado que pretenda engañarnos.


La Muerte

Frase de Dostoievsky por YJRivas

La muerte es una verdad innegable, el último paso del hombre en la tierra mientras no sepamos que hay más allá. Me gusta darle el toque lúgubre a lo que sea que pase por mis manos. No es jugar con la muerte, es considerarla como «una amiga del alma». Los que somos felices nos gusta hablar de las tragedias y los que han vivido en la tragedia huyen ante esta por considerarla una emisaria del sufrimiento. Pero la muerte no es sinónimo de tragedia, es la espiral de la vida haciendo lo que debe hacer según la ley divina.«La muerte es solo el principio» reza un antiguo proverbio egipcio «sin embargo, la muerte nunca es un huésped bienvenido del todo» es lo que Fausto agrega.

En este caso citaré el voice-over de Rick Deckard (Harrison Ford) en la película Blade Runner (versión The International Cut de 1982) mientras ve a Roy Batty (Rutger Hauer ) líder de los «Replicantes» morir bajo la lluvia:

«[…]Todo lo que él quería eran las mismas respuestas que todos buscamos: ¿De dónde vengo,¿A dónde voy?, ¿Cuánto tiempo me queda?. Todo lo que yo podía hacer era sentarme allí y verle morir.» 

Tales preguntas han resonado en nuestras mentes, al menos una vez en la vida. Claro que, cuando se trata de una máquina la muerte significa el final de su utilidad. ¿Será lo mismo para el ser humano?¿Que tan parecidos somo los humanos a las máquinas? Muchas maquinas sobreviven siglos después de la muerte de sus creadores. Si nos llegásemos a extinguir ¿Serán las máquinas nuestras sucesoras?

Hermosas son las palabras que El Espíritu habla en la obra de Goethe —donde encontré el romance y cuyas letras me inspiraron pasión dejándome soñar con la belleza de la muerte.— que se fundamentan en la dualidad del Todo como el Alpha y el Omega.

Frases del Goethe en Fausto

Frases del Goethe en Fausto

¿Qué es la vida y que es la muerte?¿Cómo podemos sobrevivir a la muerte aun dejando de existir? Preguntas como las expuestas en Blade Runner ¿Serán la causa por la que hemos fijado nuestra esperanza en las estrellas?

si no llegamos a las estrellas

Claramente la inmortalidad se trata ,no de vivir para siempre sino de que nuestro legado, el legado de la humanidad, sobreviva aun después de que los grandes filósofos, artistas y científicos hayan dejado el mundo para reencontrarse con el Todo. ¿Será la muerte absoluta o relativa?

Ahora citaré a Mefistófeles en su dialogo con Fausto:

Dialogo de Mefistófeles a Fauto sobre lo Finido, de Goethe.

Dialogo de Mefistófeles a Fauto sobre lo Finido, de Goethe.

Pero, «¡Sino muriese! ¡Si me perdonaran la vida! ¡Qué eternidad! ¡Y toda mía! Entonces cada minuto para mi seria como una existencia eterna, no perdería uno solo y vigilaria cada instante para no malgastarlo» le dice Hipólito a La Generala en el libro «El Idiota» de Dovtoievsky. ¿Qué  pasaría si fuésemos inmortales? ¿Nos haríamos las mismas preguntas? Pues al ser eternos quizá ya tendríamos todas las respuestas. Si Adán y Eva, según la alegoría bíblica, hubiesen comido del árbol de la vida, tal vez seríamos como los ángeles del cielo.


La Imaginación

Frase de Eugenius Philalethes por YJRivas

Frase de Eugenius Philalethes por YJRivas

 

Dice El Señor: «Que lo Evolutivo que perpetuamente obra y vive, os circunde con dulces barreras de amor, y a lo que se cierne en el aire cual flotante aparición, dadle fijeza con pensamientos duraderos» (Goethe, Fausto). El pensamiento es aquello que nos ayuda a representar las cosas en la imaginación. La imaginación pertenece a las dimensiones más elevadas de la mente. El universo entero es mental, «vivimos en la mente del todo» según lo explica el primer principio hermético de El Kybalión.

En el libro Isis sin Velo de H. P. Blavatsky, encontramos una referencia a la Magia Adámica de Eugenio Filaleteo (Eugenius Philalethes) famoso alquimista galés del siglo XV y cuyo nombre verdadero era Thomas Vaugham (y hermano gemelo del poeta Henry Vaughan) en el cual, a través del soliloquio de Marco Antonio, expone:

La naturaleza se complace en mudar todas las cosas y revestirlas de nuevas formas. La materia es para ella como cera con que moldea toda clase de figuras, y si hace un pájaro lo convierte después en cuadrúpedo, o de una flor hace una rana, de suerte que se deleita en sus operaciones mágicas, como los hombres en las obras de su propia imaginación.

A esto la autora agrega, en unas páginas más adelante:

Los materialistas nada pueden argüir contra esto, desde el punto en que para ellos es materia el pensamiento. Si tal supusiéramos, tendríamos que el ingenioso mecanismo proyectado por el inventor, las encantadoras escenas surgidas de la mente del poeta, los soberbios lienzos pintados por la viva imaginación del artista, la incomparable estatua cincelada en el pensamiento del escultor, los palacios y castillos planeados por el arquitecto, debieran existir objetivamente, a pesar de ser subjetivos e invisibles, porque el pensamiento, según los materialistas, es materia plasmada en forma. ¿Cómo negar entonces que haya hombres de voluntad lo bastante potente para transportar al mundo visible estas creaciones mentales y revestirlas de materia tangible?

Para los artistas, en cuyo caso me referiré específicamente a los escritores, la imaginación es la materia prima, además del pensamiento y el lenguaje. En mi caso tengo mucha imaginación, y no solo sueño con mundos distópicos, de hecho no es díficil si observamos detenidamente el mundo actual que nos rodea.

Dovtoievski2

Pero también me gusta soñar con la posibilidad de encontrar mi camino en el mundo y lograr, a través del pensamiento, la verdadera gracia de la inmortalidad.

Tal como aparece en el mencionado libro de Dovtoievski:

No cambio nada, adrede, porque deseo comprobar mañana si sigo un curso lógico en mis pensamientos y si reparo en mis errores. De ser así, puedo dar por exactas todas las conclusiones que me he formulado […]En otro caso, sabré que no son más que delirios.

Si todo el mundo es resultado de la imaginación del Todo no somos más que personajes es una compleja novela que lleva miles de años escribiéndose. ¿O es que ya está escrita, volviéndonos marionetas de un hábil escritor cósmico? ¿No es lo mismo lo que los escritores hacen con sus personajes para que la trama sea según su voluntad?

Y. J. Rivas

Un especial agradecimiento a Carmen por invitarme a este hermoso reto.

 

La superstición del Martes 13

      La primera referencia que podemos encontrar, dentro de la superstición de éste día, es la creencia de que fué un Martes 13 cuando se confundieron las lenguas en la Torre de Babel , la cual se le llamaba Etemenanki, que puede ser interpretado como “la mansión de lo alto entre el cielo y la tierra”. En el relato de la torre de Babel, del libro de Génesis en el Antiguo Testamento, Dios “castiga” a la humanidad por su arrogancia, exponiendo al hombre a la confusión de lenguas.

“Por esto fue llamado el nombre de ella Babel, porque allí confundió Jehová el lenguaje de toda la tierra, y desde allí los esparció sobre la faz de toda la tierra.” Génesis 11:9.

La torre de Babel (De Toren van Babel) Pieter Brueghel el Viejo, 1563 Pintura al óleo sobre madera • Renacimiento 114 cm × 154 cm Museo de Historia del Arte de Viena, Viena, Flag of Austria.svg Austria

La torre de Babel (De Toren van Babel) Pieter Brueghel el Viejo, 1563 Pintura al óleo sobre madera. Renacimiento

Otra referencia que podemos encontrar es la relacionada con Jesús y sus 12 apóstoles en la  Ultima cena, donde se considera a Judas como el treceavo (13º) apóstol el cual es sinónimo de traición. En el caso del Cábala se considera que existen 13 demonios así como también el libro del Apocalipsis en donde capítulo 13 corresponde al anticristo y la bestia.

        En algunos países de Latinoamérica, cómo Chile, Argentina y Venezuela se considera que éste día es de mala suerte. En el caso de España existe un refram: “ En martes, ni te cases, ni te embarques, ni de tu casa te apartes” que explica en parte la superstición acerca de éste día. De hecho, muchos aviones no tienen fila 13, en el caso de Venezuela, los restaurantes no toman en cuenta el número 13 a la hora de enumerar las mesas de la sala por considerarlo de mala suerte para el negocio.

       El origen de esta especie de proverbio dicen que fue el haber sido martes el día en que el rey D. Alfonso el Batallador, primero de Aragón, fue vencido por los moros, y muerto en la batalla de Fraga el año de 1134, aunque fué un día viernes pero que al tener la letra “R” también serían de mala suerte los días martes y miércoles.

        La verdad es que el nombre de este  día deriva del dios romano de la guerra llamado Marte, hijo de Juno y Júpiter , el cual representa destrucción, violencia y sangre y de acuerdo a esto se nombró a nuestro vecino planeta rojo como Marte y en la edad media se le conocía cómo el “pequeño Maléfico”.

Estatua de Marte desnudo, portando sus atributos guerreros en una pintura mural de Pompeya.

     Estatua de Marte desnudo, portando sus atributos guerreros en una pintura mural de Pompeya.

        Aunado a ésto, el martes 29 de mayo de 1453 cayó la ciudad de Constantinopla. Según parece, el Papa y las Repúblicas de Venecia y Génova enviaron una flotilla de ayuda a la ciudad sitiada, pero ésta caería antes de que llegaran. Cuando la flota de socorro iba a entrar por el estrecho de los Dardanelos, se cruzaron con unos pocos barcos de refugiados que huían de la ciudad conquistada; al preguntar cuándo había caído, éstos respondieron que el martes. La caída de Constantinopla supuso un profundo trauma para las potencias cristianas, y el día de su caída, el martes, asociado además al dios de la guerra romano, pasó a considerarse de mala suerte.

      Justificado o no, la verdad es que la creencia de que éste día es de mala suerte no tiene fundamentación científica, sin embargo hay personas que han traspasado la linea de la superstición para llegar a padecer una fobia real a éste número en particular, dicha fobia se llama Trezidavomartiofobia. Los trezidavomartiofóbicos son personas a las que un día como este les produce ansiedad, miedo e inseguridad.